Domingo, 28 de junio de 2009

Madrileño y catalán.
Un madrileño en Barcelona entra en un bar y pide una caña en castellano.

El camarero se la pone y le dice:
- Són noranta-cinc cèntims

El madrileño deja sobre la barra noventa céntimos y sigue tomándose la caña tranquilamente. A lo que el camarero le dice:
- Escolti falten cinccèntims

Y el madrileño ni puto caso, como quien oye llover. A lo que el camarero ya rebotado le suelta:
- Escolti que em deu cinc cèntims; no em faci muntar un nombre...
M'està escoltant perfectament.

Y el madrileño a lo suyo, tomándose la birrita, como si estuviese sólo en el local. Por fin el camarero, rojo de ira, y escupiendo las palabras dice:
Oiga desgraciado. Me está oyendo y entendiendo perfectamente, págueme los cinco céntimos que me debe.

A lo que el madrileño sonriendo y echando mano al bolsillo para pagarle contesta:
Ya sabía yo cabrón que por cinco céntimos acababas hablando castellano....


Publicado por titosotelo @ 18:49  | Chistes
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