Lunes, 28 de noviembre de 2011

Confucio E• vŽq    551a.C. - 479a.C.
El sabio teme al cielo sereno; porque, cuando viene la tempestad, él camina sobre las olas y desafía el viento.
El hombre de bien exige todo de sí mismo; el hombre mediocre espera todo de los otros.
Elije un trabajo que ames y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida.
Lo que oigo, olvido. Lo que veo, recuerdo. Lo que hago, aprendo.
Saber qué es lo correcto y no hacerlo, es la peor cobardía.
La naturaleza de los hombres es la misma, sólo sus hábitos los separan.
No sólo son las hierbas las que sofocan al grano, sino la negligencia del cultivador.
No procuro saber las respuestas, procuro comprender las preguntas.
Cuando veas a un hombre bueno, intenta imitarlo; cuando veas a un hombre malo, examínate a ti mismo.
La música genera un tipo de placer del cual la naturaleza humana no puede prescindir.
El ser humano tiene la perversa tendencia de transformar lo que le es prohibido en tentación.
Si examinamos los errores de un hombre, conocemos su carácter.
¿Me preguntas por qué compro arroz y flores? Compro arroz para vivir y flores para tener algo por lo que vivir.
Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad.

Publicado por titosotelo @ 14:23  | Culturales
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