Lunes, 23 de marzo de 2015
El paquete de galletas
Una chica estaba esperando en la sala de embarque del aeropuerto para coger su vuelo. Como le quedaba un largo rato de espera, decidió comprar un libro y un paquete de galletas. Después, buscó la sala del aeropuerto más tranquila para poder leer en paz.
Al rato, un hombre se sentó en el asiento de al lado y abrió una revista. Entre ellos sólo quedaba el paquete de galletas. Cuando ella cogió la primera galleta, el hombre también tomó una. La chica se sintió indignada, pero no dijo nada. Pensó: “ ¡ Qué cara más dura; si yo fuera más valiente, le llamaría la atención!. Cada vez que ella cogía una galleta, el hombre también comía otra. Aquello le puso tan furiosa que no conseguió concentrarse en su lectura o reaccionar. Cuando quedaba sólo una galleta, se preguntó: “¿Qué hará ahora este aprovechado?”. Entonces, el hombre partió la última galleta y dejó media para ella.
A la chica ya le pareció el colmo y se puso a resoplar de la rabia que sentía. Cerró su libro, tomó sus cosas, y se marchó a la sala de embarque a esperar allí el aviso para subir al avión. Ya en pleno vuelo, miró dentro del bolso y, para su sorpresa, allí encontró el paquete de galletas que había comprado en el aeropuerto, ¡estaba intacto!. Sintió tanta vergüenza… ¡Había olvidado que lo tenía guardado!. Sólo entonces se dio cuenta de lo equivocada que había estado. El hombre compartió sus galletas sin sentirse indignado, nervioso o alterado. Y ya no estaba a tiempo, ni tenía posibilidad, de ofrecerle a aquella persona una explicación o a pedirle disculpas. Pero sí podía razonar sobre la forma en que ella había sacado conclusiones sobre aquel hombre de forma precipitada.
Y recordó que existen cuatro cosas que no pueden ser recuperadas:
- Una palabra, después de haberla dicho
- Una oportunidad, después de haberla perdido
- El tiempo, una vez que ha pasado
- Una piedra, después de haber sido lanzada

Publicado por titosotelo @ 21:44  | Culturales
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